Un día llegó Carlitos muy triste de la escuela, tan triste que no hizo caso ni a su perrito faldero. Entonces su madre se dió cuenta y le dijo: ¿Qué te pasa hijo mío? ¿Por qué estás así? Carlitos contestó: es que en la escuela dicen que soy un bocón.
Pero hijo ¿cuántas veces te he dicho que no hasgas caso a esos niños. Anda ve a recoger tu pala que vas a ponerte a comer ahora mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario